Semana Santa, verano, Navidad… En realidad, cualquier momento del año es bueno para viajar, aunque sólo sea para aprovechar unos pocos días y poder hacer una escapada. En muchas ocasiones el único ‘pero’ es el presupuesto del que uno dispone, pero tampoco hay que preocuparse de esto porque hay unos cuantos trucos que siempre funcionan para poder conseguir viajar por poco dinero.

  • Alojamiento. Lo mejor es reservar con la mayor antelación posible. Sin ir más lejos, y buscando un poco por Internet, se puede encontrar que en una de las páginas web referencia sobre alojamientos (como es el caso de Iberostar.com) ofrecen descuentos tan sólo por registrarse en su web. Además, han pensado en todo porque en Semana Santa ofrecen noches gratis si llueve y cuentan con planes para todos los gustos: con todo incluido, sólo para adultos, para familias, a todo lujo… Lo que hay que tener en cuenta cuando se lleva a cabo la reserva de un hotel online es que éste no cobre extras por la gestión y que cuenten con el mejor precio garantizado. Por otro lado, si están en una buena ubicación supondrá también un ahorro cuando se lleven a cabo los desplazamientos.
  • Billetes. Tanto de avión como de tren o autobús… Pasa exactamente lo mismo que en el punto anterior: siempre que se cuente con tiempo se acabarán por encontrar las mejores ofertas. Además, y esto es algo que pasa mucho con los billetes de avión, hay que tener en cuenta que siempre conviene navegar por la Red en modo incógnito porque se ha podido comprobar que algunos servidores detectan las preferencias de compra y suben el precio justo antes de dar por finalizada la compra. También resulta por ser una ventaja el estar abierto a diferentes opciones de destino, fecha y hora. Parece mentira pero con tan sólo optar por un avión que sale por la mañana u otro que sale por la tarde (de ese mismo día) se pueden llegar a ahorrar cientos de euros.
  • Equipaje. Lo ideal es mirar con qué tiempo se va a encontrar uno en el lugar de destino y preparar el equipaje en función a esto. Si se evitan compras allí, mejor que mejor. Eso sí, los ‘por si acaso’ no tienen cabida y, de hecho, tan sólo supondrán tener que pagar un extra, así que mejor asegurarse de llevar sólo lo imprescindible. No pasa tanto en la opción del barco, tren o autobús, pero en los aviones es con esto de donde más dinero sacan, con el equipaje extra que se factura.
  • Transporte público y comidas. Por supuesto, siempre hay que tener muy en cuenta dónde se va a viajar. Por ejemplo, si es a una de nuestras islas puede salir más a cuenta, para poder explorarlas a fondo, el optar por el alquiler de un vehículo y repartir gastos, pero por lo general, el transporte público es el gran aliado y casi todas las ciudades cuentan con tickets pensados para los turistas por determinados días. En cuanto a las comidas, por supuesto que hay que darse el lujo de comer fuera de vez en cuando (para eso son vacaciones) pero tampoco está de más (en excursiones o similares) el ir con algo ya preparado. Son pequeños gestos, pero que también suman.