Tres destinos españoles que agradecerás conocer en invierno

Aunque la mayoría de las personas aprovechan el buen clima del verano para hacer en esta época sus viajes, lo cierto es que también son muchas las opciones para pasar unos estupendos días de relax en invierno.

Son muchos los rincones y hoteles en España en los que los turistas pueden sacar el máximo partido a las fechas más frías del año. A continuación, tres de los principales rincones recomendados por reconocidos blogueros de viaje para viajar durante la presente temporada.

¿Por qué deberías viajar en invierno a Ontinyent?

Ontinyent es un bonito municipio valenciano donde el tercer fin de semana de noviembre se puede disfrutar tanto de su feria, como de su gastronomía típica. Además, en el mes de diciembre son las fiestas de la Purísima, que es su patrona.

Una de las mejores opciones que ofrece Ontinyent durante el invierno es pasear por los senderos próximos al pueblo, y disfrutar un día de plena naturaleza en la montaña. También resulta de lo más gratificante pasear por el barrio de la Vila. Y si además hay tiempo de visitar el Pou Clar, donde nace el río Clariano, el viaje se puede calificar con una nota de sobresaliente.

No se hable más, ¡nos vamos a Lugo!

Otro de los rincones favoritos de estos expertos es Lugo, ciudad rodeada por la única muralla romana que conserva su perímetro íntegramente, por la cual se puede tanto pasear tranquilamente como entrenar un poco dando unas carreras.

El casco antiguo de Lugo es de una extraordinaria belleza. Se encuentra situado dentro de la muralla, y en él se puede llegar de una punta a otra a pie sin el más mínimo problema. Repleto de construcciones medievales y barrocas con soportales, en este rincón se puede llegar a gran cantidad de bares y restaurantes en los que dar buena cuenta de la riquísima gastronomía lucense y sus exquisitos vinos, y todo a precios más que interesantes.

¿Qué se puede hacer en invierno para no aburrirse? ¡Visitar Agres!

Para pasar un fin de semana distinto en invierno, una buena opción es acercarse hasta Agres, un pueblo alicantino con aproximadamente 500 habitantes que se encuentra situado a unos 700 metros de altitud, en la sierra de Mariola. Si se tiene la oportunidad de hacer el viaje en moto, se podrá disfrutar especialmente de su hermoso paisaje invernal. Y si nieva, mucho mejor aún, si bien es cierto que en este caso el viaje debe hacerse en coche por razones de seguridad.

La gatronomía de Agres ofrece joyas culinarias tales como el pimiento relleno de arroz. Y a la hora del postre, nadie debería perderse la oportunidad de probar las nueces locales, acompañadas de un chupito de mistela o herbero, que es el licor de hierbas típico del lugar.

Por nada hay que dejar de recorrer el centro histórico, ni siquiera por lo empinado de sus calles, ya que es visita obligada el Castillo de Agres. Hasta él peregrinan todos los años gran cantidad de creyentes para visitar a la Virgen. Finalmente, los amantes de la montaña encuentran gran cantidad de rutas de senderismo, si bien destaca la PR-CV 27, que permite llegar a los antiguos almacenes de nieve (las “cavas”) y a la cima del Montcabrer.