Elena es una lectora («¡hola, elena!») que ha querido compartir con todos nosotros su experiencia en Escocia. «Con todos nosotros», parecemos una secta. «Parecemos» -repitió Judith miedosa mientras escondía su maléfico plan.

Disfrutad del post y muchas gracias a Elena, ¡a ver quién se aguanta las ganas de visitar las Tierras Altas ahora!

Julia Roberts

Aterricé sola en Escocia para pasar dos semanas, estaba congelándome al bajar del avión y encima había pagado equipaje por sobrepeso (de equipaje, claro). Pero para sobrepeso la gran depresión que tuve al dejar el país.
Cursiladas y anécdotas a parte, voy a escribir aquí una breve guía práctica (espero) de supervivencia para este lugar taaaan económico reconocido mundialmente también, entre los puntos que voy a escribir, por contar con agostos disfrazados de noviembre: Escocia.

Highland: verde que te quiero verde

Antes de dejarme abducir por Edimburgo, es necesario hablar de sus alrededores: merece la pena ir por un día a las Highland, es decir, las tierras del norte. Están llenas de castillos, lagos y vacas pelirrojas.

Escocia paisajes visitas

Ejemplo de uno de los paisajes que podemos encontrar en Highland

Paisaje de Escocia las Highland

Otro precioso paisaje de Escocia en Highland

Highlands es como se conoce a las Tierras Altas de Escocia, una región situada en el norte poco poblada y con unas vistas increíbles. Como ya sabéis, Edimburgo es una de las ciudades medievales mejor conservadas en toda Europa, así que ya os podéis imaginar el aura a Edad Media que recorre el resto del país.

Personalmente, creo que no hace falta perder horas para ir a ver a Nessie (si lo hacéis, invitadle a algo de mi parte), más próximos a las ciudades hay preciosos paisajes y pueblos pintorescos en los que perderse.

Del color verde salto al turquesa. Sí, Edimburgo tiene playa. Pero no, no vais a conseguir un precioso bronceado.

Si te gusta el mar, merece la pena visitarlo y si, por alguna extraña razón, adoras las gaviotas, no hay excusa porque allí han conquistado toda la ciudad (me he imaginado un ejército de gaviotas pintadas a lo Braveheart pero no voy a recrearme en ello por el bien del blog).

Playa escocesa

Playa escocesa

Es una zona muy tranquila y, como Edimburgo regala siempre rincones memorables, justo delante de la playa descubrí un bar con terraza interior y violines en directo donde comí el mejor crepe habido y por haber (pardonnez-moi, France).

SPAM sobre la comida

Sí, voy a spamearos con mi gran adicción. Abstenerse gente refinada o con colesterol. La comida me fascina y hablando de Escocia es un punto que no podía faltar.

Si os gusta lo empalagoso… Welcome home!

El plato típico escocés son los haggis. El camarero no nos quiso decir lo que era porque no lo pediríamos así que yo tampoco voy a hacerlo, probadlo y comprobaréis que si os dicen que es rata os va a dar igual.

escocia plato típico

Los haggis: ¡a ver cuántos aguantan sin buscarlo en Google!

Si alguna vez visitáis el norte de Reino Unido, os daréis cuenta de que allí todo es a lo grande o a lo «basto». Dejad que me explique. En Escocia, por ejemplo, otro “plato” típico es la comida rebozada. Que sí, que suena fatal pero es fácil acabar cayendo a la tentación de las hamburguesas o pizzas disfrazadas de nugget (después de una noche de cervezas esto sabe a foie o paella con langostinos, de veras).

plato típico escocés

El postre también lo rebozan

Cerveza, hobbits y guitarras

Tras una semana de curso allí, pedí el cambio de turno de clases de mañana a tardes para poder disfrutar de los pubs. Si voy a hablar de Escocia, estos lugares merecen que les haga un pequeño hueco en este post.

Allí es típico merendar la vecina Guinness o unas buenas sidras en vez de pan con Nutella, así que la gente puede pasarse tantas horas en el pub (el casco antiguo está repleto) como horas tiene el día. Pero no es hasta la noche donde aparece la magia (lo siento, amor ciego dicen) y se puede disfrutar de una pint mientras seres barbudos con guitarras salidos de la Tierra Media versionan a Johnny Cash.

Y ya, que estudio Marketing pero no me gusta vender (aunque debería, creo) así que pararé de halagar estas tierras… me voy a robar para poder volver allí en breves.