De hecho, el Big Ben no es una torre.

Esto me recuerda a cuando mi hermana me preguntaba algo de historia que yo no sabía y siempre le respondía «pregúntale al hombre al que llamas padre». Pues igual: olvídate de esa torre a la que llamas Big Ben, ¡nos ha engañado a todos durante años!

Big Ben campana

Entonces… ¿qué es el Big Ben?

Es la gran campana que hay justo encima del reloj. Fue construida en 1856 y pesa cerca de 16 toneladas (este dato no lo he sacado de Wikipedia, yo misma la pesé).

Empezó a conocerse bajo ese pseudónimo en 1858, cuando un hombre increíblemente corpulento se encargaba de su cuidado y, como su nombre era Benjamin Hall (lo siento, yo también quise creer que se trataba del inmortal Jordi Hurtado), la población empezó a referirse a la campana como «el gran Ben».

Con el paso del tiempo y, a pesar de que el verdadero nombre de la torre era ‘Clock Tower’, toda la construcción comenzó a ser conocida como el ‘Big Ben’ – algo que le debe de quemar a la reina por dentro, teniendo en cuenta que cambiaron el ‘Clock Tower’ por un egocéntrico ‘Elizabeth Tower’ hace unos años. Como curiosidad, decir que ésta cuenta con el reloj de cuatro caras más grande del mundo.

Y justo al lado encontramos un león especial

El puente situado entre la torre del Big Ben y el parlamento se conoce como el Westminster Bridge. Es el que se ve en esta fotografía -la semana pasada me compré una cámara, lo siento-:

Westminster puente de noche

En él se encuentra el león que más borrachos ha visto en el mundo ya que, en 1837, la escultura estaba situada en la entrada de un pub conocido como Lion Brewery. Me pregunto si Jordi Hurtado trabajaba en ese local como barman.

Westminster Bridge leon rojo

¿Mufasa?

Lo curioso es que hace cien años estaba pintado de rojo.

En la Segunda Guerra mundial el local cayó hecho pedazos y, a pesar de que Hurtado perdió su trabajo, no todo fueron malas noticias porque la escultura consiguió sobrevivir.

Una vez acabada la guerra, en 1946, el rey Jorge VI decidió que el león tenía que ser colocado justo encima del puente de Westminster (como diría mi madre: «le debió de dar por ahí, con la vejez»).

Si eres como yo y te gusta tocar monumentos antiguos pensando «uy, quién lo tocaría antes que yo, ¡me vuelvo loca! ¡ojalá tuviera regresiones como aquella de Embrujadas!» – estoy segura de que te encantará pasear por ahí y contemplarle un rato.

Y en el mismo puente…

¿Sabías cómo eligen los nombres los papas? Sinceramente, no tengo ni idea de cómo lo hacen ahora pero, antiguamente, escogían nombres que recordaran a otras personas poderosas para que la gente los relacionara con ellos.

Ejemplo: seguro que todos conocéis al líder militar romano Julio César, considerado hombre poderoso, orador como pocos y político infalible para muchos… Pues bien, Giuliano della Rovere, cuando pasó a ser papa, escogió llamarse Julio II para que todos relacionaran las pasadas características mencionadas a su persona.

Lo mismo pretendió hacer la reina Victoria en Londres cuando, al empezar a reinar, mandó construir una escultura de Boudica justo debajo del Big Ben… ¿y quién figas es esa?

Boudica Estatua

Pues Boudica fue una reina británica que luchó como ninguna contra los romanos, defendiendo su reino insaciablemente y demostrando su valía. Por lo tanto, cuando Victoria ordenó esculpirla, era otra forma de hacer marketing para que la gente relacionara conceptos.

Y finalizo el artículo dejando esta pregunta en el aire: si pudieras medir la inmortalidad de alguna manera, ¿ganaría Jordi Hurtado o la reina Isabel II?