5 riquísimas guarradas poco conocidas que puedes comer en Bruselas

Después de vivir durante 6 meses en Bélgica, me acostumbré a comer ciertos productos de supermercado (qué delicatessen) que no están en España y no son famosos que me volvían loca. Si vas a Bélgica, necesitas probarlos.

La comida es el cojín y el perro nosotros, perdiendo la batalla ante el verano.

Qué comer en Bruselas (para no parecer un turista más)

#1 Crac a Nut – Paprika

Pal PRIKA iban mis padres a comprar en los 90s, que somos muy de estar por casa. Pero los Crac a Nut Paprika son paquetes de cacahuetes cubiertos con una capa de pimentón que están tremendamente ricos aunque crujan una barbaridad. Perfectos para comerlos en el cine.

#2 Speculoos de todo tipo

El otro día comenté en Twitter mi adicción a estas galletas y me sorprendió porque, o bien a alguno de vosotros os encantaba o habíais tenido amigos que se habían vueltos locos de amor por ellas también. Lo extraño, es que creo que son las Lotus de toda la vida en España y, seamos realistas, aquí nadie se las compra porque son para abuelas. En Bélgica todo el mundo las adora y las venden en cualquier tipo de formato: yo solía comprarme un helado de este sabor y, hace dos semanas, las tiendas del centro de Bruselas estaban repletas de Speculoos gigantes de San Nicolás (un personaje español que trae regalos a los niños belgas y holandeses el día 5 de diciembre… ¡Sí! Es como Papa Noel – lo extraño es que también cuentan con éste último y lo sorprendente es que San Nicolás es ayudado por un chico de color malo maligno conocido como ‘Pedrito el Negro’, os juro que no es una de mis bromas).

#3 Gofres de Bruselas

Existen tres tipos diferentes de gofre. Hasta ahora, yo siempre había comido el de Lieja -tanto en Barcelona como en Bélgica- pero el otro día, hablando con mi pareja, me dijo que su favorito era el de Bruselas (mantenemos conversaciones muy fructíferas) y fuimos a comprar uno.

Resultaron ser los que siempre había visto en los supermercados españoles, pero hechos en su país natal así que la masa era crujiente por fuera pero se deshacía en la boca. Por encima llevaba azúcar glaseada. Muy, muy bueno:

Por cierto, el tercer tipo de gofre es el holandés, los puedes encontrar en cualquier supermercado belga. La masa es similar a la de los dos anteriores, pero mucho más fina y hecha con azúcar moreno y canela. En el interior llevan algo como caramelo, miel o sirope. Si no eres de dulces, quizá no te gusten pero te recomiendo darles una oportunidad.

#4 Galette des Rois

En realidad este pastel es originario del norte de Francia, pero si lo encontráis en Bélgica… ¡compradlo! No tiene nada que ver con nuestro roscón, es una tarta hecha con dos láminas de hojaldre y con almendra molida en su interior que, os prometo, es de los mejores postres que he probado hasta ahora.

#5 Pain Craquelin y pain du Cougnou

¡Qué rico está el pan belga! El craquelin es mi favorito, es pan blanco con azúcar derretido en su masa:

El pan de Cougnou puede ser de pasas o de chocolate (o de lo que lo quiera hacer el panadero, claro… “¡hoy lo haré de gnomos!” – gritó el que había perdido la cabeza), lo gracioso es que es un pan navideño, por lo que lo hacen con forma de Jesucristo o simplemente lo colocan encima como si estuviera dormido.

Aquí lo tenéis con la forma:

Aquí con Jesucristo encima:

¿Qué quieres decirnos, Jesús? ¿Cuál es tu mensaje?:

Si pudiera incluir algunas recomendaciones más, incluiría estos palitos con chocolate que se derrite en la leche y la marca de cerveza Kriek para los que detestéis el sabor fuerte a cerveza pero os apetezca probar una en Bélgica.

¿Has visitado alguna vez este país o probado algo de lo que he recomendado?

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