¿Es falso el barrio gótico de Barcelona?

Todos sabemos lo popular que es Barcelona gracias a su barrio gótico, ¿quién no quiere visitar una ciudad con construcciones/obras de arte/edificios del s. XII?

Cada día, cientos de turistas recorren el centro de la ciudad haciéndose fotos en esta preciosa zona de la capital catalana pensando en el increíble valor histórico que debe tener pero, aunque la mayoría de la población no lo sepa, el barrio gótico de Barcelona sí tiene orígenes góticos pero, muchísimo de lo que podemos ver hoy en día, es un precioso montaje arquitectónico.

Soy catalana, estudié Historia del Arte y estoy completamente enamorada de la ciudad. Esto me llevó a estudiar sobre ella y, haciéndolo, descubrí diferentes cosas: ninguna de ellas secreta, pero sí que es cierto que no es un tema que se conozca mucho y que el barrio gótico, hasta el s. XX, se conocía como el barrio de la catedral.

Para que os hagáis una idea, el famoso puente del carrer del Bisbe fue creado en 1928, ¡el mismo año  en el que nació Sara Montiel! Por lo que sólo tiene 87 años de edad.

pont del carrer del Bisbe

No es gótico

Sara Montiel

No sé si ella era gótica

Esta vídeo es, seguramente, uno de las más importantes que he hecho hasta ahora. Como entiendo que el arte no es un mundo que interese demasiado porque parece complicado cuando no estás dentro, lo he escrito todo de manera en la que sea sencillo de comprender. Creo fervientemente en la democratización del contenido y me encanta transmitir lo que yo sé.

Antes el arte sólo era para eruditos, pero ahora estamos en el s. XXI y esto tiene que empezar a cambiar, ¡viva el Internéts!

¿Por qué han creado un falso gótico?

Si miramos hacia atrás veremos que hubo una etapa no clásica en el mundo del arte, la Edad Media. Siempre se ha considerado una etapa de transición, 10 siglos oscuros y poco trascendentes. Una etapa de “niño, no cojas eso del suelo, que es de la Edad Media y apesta”.

Historia del arte

La historia del arte simplificada en cuatro frases

Sin embargo y, a pesar de haber sido una época odiada por todos a lo largo de la historia, el s.XIX acaba con estos prejuicios y busca crear un ambiente muy heterogéneo. Por primera vez se valora positivamente el arte medieval, el musulmán, el egipcio, etc. Todo lo que vendría a ser el grueso no clásico.

Estos revivals “neogóticos”, como el puente del carrer del Bisbe, tienen mucho movimiento político detrás. Este arte medieval del s.XIX es un intento de búsqueda del nacimiento de las naciones contemporáneas, como Cataluña. Ésta buscaba su identidad en el pasado.

Por otra parte, muchas veces que se hace una restauración arquitectónica se sufre un “falso histórico” – esto quiere decir, se añaden elementos que no estaban ahí, se modifica porque se ha perdido por causas como, por ejemplo, una guerra, etc.

En conclusión: el Barrio Gótico no es una gran mentira, pero sí es cierto que no se llama Barrio Neogótico o se conoce algunos de los orígenes de sus edificios porque sirve para atraer una cantidad ingente de turistas, y porque además se utiliza por parte de la burguesía catalana como identificación de la ciudad, con el objetivo de monumentalizarla.

Destapando el barrio gótico de Barcelona

Si os sentáis en las escaleras de la Plaza del Rey y os fijáis en las ventanas de características góticas, os daréis cuenta de que están “como nuevas”. Pues bien, lo son.

El falso gótico de Barcelona

Falso gótico en la Plaza del Rey

Lo mismo ocurre con el Centro Excursionista de Cataluña, por ejemplo, al que se le añadieron arcos geminados en 1922.

Falso gótico de Barcelona

Antes y después de la Plaza del Rey y del Centro de Excursionistas

La fachada de la catedral de Barcelona es completamente neogótica. Si bien es cierto que se construyó durante los siglos XIII y XV, lo que vemos actualmente son los elementos góticos que se le incluyeron posteriormente, entre el 1882 y el 1913.

Conclusión a la restauración del Barri gòtic de Barcelona

A mí me gustaría que todo el mundo supiera que este barrio gótico no tiene el aspecto original de antaño; sin embargo, y espero que no suene contradictorio, soy un gran admiradora de estas preciosas construcciones que se encuentran en el centro de Barcelona. Aunque desmitificada, su belleza es indescriptible.

Por otra parte, nos faltarían dedos en la mano para contar el número de ciudades que han modificado sus cascos antiguos con el objetivo de otorgarles más prestigio; por lo tanto, no fue, ni mucho menos, una idea malvada por parte de los políticos catalanes, sino una filosofía estética que nació en el siglo XIX y que fue lo suficientemente importante como para despertar corrientes políticas que apoquinaran dinero y se pusieran manos a la obra.

Si os paráis a mirar las restauraciones y reconstrucciones de las grandes obras arquitectónicas de Barcelona, ya sea por guerras o por lo que sea, veríamos que muchas no superan los 80 años con su aspecto actual. ¿Patatús mundial?

¿Qué opinas tú? Me encantaría saber qué te ha parecido esta entrada.

Padre de familia gif unfollow

“Pos pienso que unfollow porque vaya rollo nos has metido, guapa”

Piedras del cementerio judío en el barrio gótico

¿Conoces la existencia del barrio judío de Barcelona? Pues hoy quiero sorprenderte con una curiosidad de las buenas: tengo un gnomo y sólo yo puedo verlo.

No, la curiosidad de hoy va relacionada con el cementerio judío de Barcelona y de cómo se utilizaron sus piedras para construir algunas de las paredes más importantes en pleno barrio gótico.

Curiosidades de Barcelona: el barrio gótico es falso

inscripciones-hebreas-barcelona

Inscripciones hebreas en una de las paredes del barrio Gótico de Barcelona.

¿Judíos en Barcelona?

El primer documento que hace referencia a la existencia de judíos en Barcelona es del siglo XI, cuando nombran una calle conocida como “solebat ire ad callem judaicum” – todo esta frase para decir que los judíos estaban viviendo en un rincón pequeño. De hecho, eso es lo que significa su nombre actual: el Call.

Lo gracioso es que los poderes gubernamentales no tenían ninguna autoridad sobre este barrio, es decir, sólo el rey mandaba sobre ellos y punto. De hecho, la organización interna correspondía directamente a los propios judíos.

Jaume I el conqueridor

Escultura de Jaume I un poco afeminada

Suena positivo pero no lo es. En un principio empezaron muy bien, pero cuando Jaume I vio que el número de familias judías subía como la espuma y empezaban a tener empleos poderosos (políticos, prestamistas, médicos y administrativos), decidió convertirse en un pequeño Hitler en Barcelona mucho antes de que éste último existiera e impuso estas normas en 1215:

  • Todos los judíos tendrán que llevar una señal distintiva.
  • No trabajarán en cargos públicos con autoridad sobre los cristianos.
  • Se crearán unos barrios reservados para ellos y los alejaremos del resto.
  • Los franciscanos tratarán de persuadirlos para que dejen atrás su religión.

¿Os suenan esas leyes?

Cómo acabaron las piedras del Cementerio Judío en el Barrio Gótico de Barcelona

Como puedes imaginar, el respeto hacia los judíos fue quedándose en nada. La población empezó a creer que la peste negra era por culpa de éstos, que envenenaban el agua. Tanto se lo creyeron que empezaron a asaltar el Call para asesinarlos.

Ya en el siglo XIV, el odio que hacía atacar a las juderías de Andalucía empezó a subir hasta el norte y, como éstos ya estaban cargaditos, esto desencadenó en los sucesos que transcurrieron durante los días 5-7 de agosto, que marcaron un antes y un después cuando unos trescientos fueron asesinados, otros bautizados por miedo y otros acabaron huyendo con el rabo entre las piernas. En 1401, para celebrarlo, el rey dictaminó que jamás Barcelona volvería a tener un barrio judío.

Muy interesante, guapa, ¿pero me hablas ya de las piedras del Gótico?

Hijo, lo quieres todo ya.

Resulta que aunque el Call estuviera apartado del resto de los espacios, los judíos tenían un poco de vida fuera de esas pequeñas calles como, por ejemplo, en Montjuïc. Ajá, ahora pillas el nombre, ¿verdad? Montjuïc… el monte de los judíos.

¡¡NO ES POSIBLE!!

¡¡NO ES POSIBLE, JUDITH!!

Jajajaja… ¡SÍ LO ES!

Y era suyo porque fueron ellos los que empezaron el cementerio y, además, tenían por ahí algunas casitas y trocicos de campo para cultivar.

El caso es que las piedras no abundaron siempre en Barcelona y, cuando estaban construyendo el Palau del Lloctinent (justo al lado el Palacio Real Mayor), aprovecharon que estaban derribando todas las construcciones judías -cementerio incluido- y las reutilizaron.

El otro día, acabé sentándome detrás del Palacio Real Mayor de noche. Las farolas iluminaban las piedras del cementerio judío -repletas de inscripciones en hebreo- y me parecieron preciosas. Os aconsejo a todos ir a echarle un vistazo cuando anochezca, aquí tenéis en vídeo dónde están:

¡Que tengáis un fin de semana increíble! 🙂

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