Qué ver y hacer en Barcelona en un fin de semana

Si eres de los nuestros, te sientes sucio e incompleeeeet cuando visitas una ciudad y no visitas lo más típico de ella – aunque quien esté libre de pecado de pasar de visitar un museo muy importante de vacaciones, que tire la primera piedra… pero a mí no, que hoy he venido muy guapa a la oficina.

BOOM

Así que hemos hecho un planning de todo lo que haría yo como freak de Barcelona si llegara a la ciudad un viernes al mediodía, añadiendo también lugares típicos que no podrías irte sin verlos. O sí. Tú sabrás, no sé, ay.

Lo primero que necesitas es un hotel económico, así que échale un vistazo a estos hoteles baratos y escoge el que más te guste. 

Empezamos:

VIERNES

Acércate al restaurante de sushi Kibuka: normalmente es bastante caro, pero durante la semana tienen un menú de mediodía por sólo 9,90€ y ahí estoy yo cual rata de barriobajo para aprovecharme de la oferta y creerme Paris Hilton, que me conozco todas las ofertas de la ciudad.

De hecho, si no te gusta la comida japonesa, puedes ir al Teresa Carles, otro restaurante caro que tiene un menú de 9,90€ súper rico entre semana. Es vegetariano pero si eres carnívoro te encantará igualmente.

Por la tarde puedes ir al Parc Güell. Tómate toda la tarde para visitarlo con tranquilidad y disfrutar de él, es bastante grande y, aunque está en la ciudad, llegar hasta ahí con el transporte público se puede hacer un poco largo.

Para terminar el día, puedes cenar en la Vietnamita – no podría estar más rico y baratillo, de verdad. Si te queda energía, puedes ir a la fuente de Montjuic a ver el piromusical (¿quién se inventó esta palabra?) con los guiris. Sé que suena a cutre-plan pero la verdad es que si subes hasta el MNAC puedes ver toda la ciudad de noche, sentarte en sus escaleras y disfrutar del espectáculo mientras te tomas una cervecita. No te lo podría recomendar más.

Si no sabes dónde dormir, échale un vistazo a estos hoteles baratos que no dan asco.

SÁBADO

Despiértate tempranito y ves hasta la Casa Milà, así de camino para abajo puedes ver la Casa Batlló y llegar hasta Plaza Catalunya, pasear por las Ramblas, meterte por el gótico (no te olvides de visitar la plaza Sant Felip Neri), llegar hasta el Born y visitar la Catedral del Mar.

A la hora de comer, puedes cogerte una hamburguesa en el Kiosko Burger y caminar con tus amigos o tu pareja hasta el Parque de la Ciutadella para comértela. La hamburguesa digo.

PARADME

Ahí puedes tumbarte y descansar un poquito al Sol; siempre hay gente muy simpática (me parezco a mi madre cuando habla de amigos míos que le caen bien “son buenos nenes”), así que es muy fácil hacer amigos y acabar intentando caminar por encima de una cuerda tensada.

Por la tarde puedes caminar hasta la Barceloneta para ir a la playa (aunque es la de los guiris, ¡lo siento!), por el camino hay una de las heladerías más originales que he visto jamás, así que puedes comprarte allí la merienda y petarlo en Instagram:

El establecimiento se llama Eye's cream y merece la pena hacerle una visita

El establecimiento se llama Eye’s cream y merece la pena hacerle una visita

Por la noche puedes cenar en Addis Abeba, un restaurante etíope donde puedes comer con las manos, ¡toda una experiencia!

Cuando hayas acabado, límpiate bien y sal de fiesta (no querrás ligar y que te hagan la cobra porque hueles a kebab); normalmente la gente joven sale por Razzmatazz, Apolo o Plataforma, aunque hay mil clubs que merecen la pena (la última vez que salí, me tomé algo en el Sor Rita y acabé peor que Isabel Pantoja volviendo a España de Miami en el 91).

DOMINGO

Día de resaca, si te despiertas tarde puedes dar una vuelta por Poble Sec y acabar comiendo algo en calle Blai, donde hay bares en los que los pinchos cuestan 1€ y están realmente buenos.

Antes de hacer una larga sobremesa, ten en cuenta que todavía te queda acercarte a ver la Sagrada Familia y, después, supongo que tu avión o tren saldrá prontito para volver a casa, ¡espero que lo hayas pasado genial este fin de semana en la ciudad condal! 🙂

4 planes para dejar flipando a tu primera cita en Barcelona

Las primeras citas están llenas de desafíos y obstáculos: esa mentirijilla cuando dice que le encanta el camping y dices que a ti también, ese hacer ver que entiendes de vinos… En fin, que el terreno ya es demasiado incierto como para jugársela sin un buen plan con el que sorprenderla, así que aquí tienes los mejores planes para hacerlo:

Si le encanta comer

Si a tu cita ideal le flipan los restaurantes, tengo algo que le dejará con la boca abierta: increíbles restaurantes clandestinos escondidos por Barcelona a los que sólo puedes acceder después de dar una contraseña.

Detrás de esa puerta se esconde uno de los mejores japoneses de la ciudad

Esta tienda de souvenirs cutre esconde un súper restaurante japonés detrás de esa puerta

Si esta opción no te convence, puedes probar con las cenas Eat with: consiste en pasar de ir los restaurantes e ir a casa de alguien, puede ser un chef o un aficionado con talento que cocinará exclusivamente para vosotros y os hará una cena espectacular. Puedes probar la cocina thai de Ploum o el famoso Club Santa Rita del chef Xabier Bonilla.

¿No tienes tanto dinero como para hacer uno de esos planes? No te preocupes, mira estos restaurantes baratos de Barcelona que parecen súper caros y pueden sacarte de un apuro y, por precio justo, también tienes los restaurantes en los que puedes comer con las manos (flipando se va a quedar, sin duda).

Si le encanta ver series

A los fans de Perdidos les encanta ir al Bharma Bar en Marina, bar ambientado en la famosa serie Perdidos que tiene todo lo que esperas encontrar: medio avión Oceanic (vuelo 815) empotrado contra una montaña, figuritas de la virgen con “premio” en su interior, una escotilla y Evangeline Lilly poniendo chupitos.

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Ésto último no es verdad pero seguro que has flipado. Lo que sí podrás encontrar es una foto suya tomándose algo ahí, que no es lo mismo pero también está muy guay.

Si le gusta Juego de Tronos, tienes que tener una cita al estilo de la serie (no me refiero sólo al sexo, también hablaba de la ambientación medieval). Puedes sorprenderla llevándola a la cafetería que hay en el patio del museo Frederic Marès (flipante y muy romántico – no podría recomendarlo más) después de haber dado un paseo por las callecitas del barrio gótico y, si quedáis por la noche o se os alarga la cita, puedes sorprenderle con una de las cenas temáticas medievales que hacen en el Palau Requesens.

Si es runner y le encanta correr

Si tu cita es de las que publican cada día en su Facebook los kilometros que corre… deberías conocer gente nueva.

Si aún así no te importa que haga el gamba en Internet porque te gusta mucho, puedes invitarle a correr por los mejores sitios de Barcelona – para una primera cita te recomiendo los jardines de la montaña de Montjuïc o la Carretera de les Aigües, donde tendréis vistas de toda Barcelona.

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Lo mejor de las citas de running es que si la cosa va mal puedes salir corriendo, literalmente. Por si acaso intenta asegurarte de que tu acompañante está en peor forma que tú, sino sólo quedarías fatal.

Si no tienes ni idea de qué le gusta

Ayyy, esas citas Tinder, ¿eh? Tranquilo/a, nosotros también hemos estado ahí. Al final lo mejor que puedes hacer es llevarle a la terraza de algún hotel para tomar algo y dejarle flipando con las vistas de Barcelona, sin que se lo espere: en este artículo recogimos los miradores más originales, desconocidos y gratis de la ciudad.

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Si no te convence ninguna de estas posibilidades, siempre puedes tomarte una cerveza con ella en las escaleras de algún portal como hice yo. Además creo recordar que ni siquiera compré cervezas, compré claritas, ¡¡UNA JOYA!!

Los 6 mejores sitios para salir a correr por Barcelona

Son muchas las razones que pueden llevarte a correr: te han regalado un libro de Coelho y te preguntas qué has hecho tú para merecer ese calvario, tu pareja se ha tatuado tu nombre, alguien de Facebook ha dado entender en su estado que tenía un problema pero no escrito de qué se trataba para hacerse el víctima… El caso es que en Barcelona cuentas con varios sitios bonitos por los que merece la pena hacerlo y aquí tienes los mejores:

El Río Besós

Una auténtica joya para los amantes del runinng y lo único que nos consuela a las personas que hemos nacido en un barrio pobre: un paseo bastante amplio al lado del río que te permite correr 6,5 kilómetros sin tener que parar el ritmo por culpa de semáforos (13km ida y vuelta) (soy muy inteligente) (gracias por este premio, señor alcalde, le votaré para que construya un monorail).

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Si no te gusta correr por asfalto, también puedes cuidar de tus rodillas haciéndolo por la franja de césped. Si tienes sed durante el entrenamiento, siempre puedes subir una de sus pequeñas rampas y encontrarás fuentes en los diferentes parques que hay en la zona superior.

El Paseo Marítimo

Tanto si eres un profesional y te gusta correr miles de kilómetros sin tener que pararte cada dos por tres por culpa de alguna intersección, como si eres un corredor novel (sonaba mejor que llamarte novato, ¿ok?) y te gusta poder parar cada xkm o metros para coger aire con la seguridad de que tienes una parada de metro o autobús cerca para volver a casa, el paseo marítimo es la mejor opción para correr por Barcelona.

El corredor experimentado es Van Damme y tú, novicio, la chica con la camisa negra

Desde la playa del hotel W a la playa del Fòrum son unos 5km y algo, casi 6km, pero siempre puedes alargar el recorrido hasta la de Vilassar si estás entrenando para una distancia larga y te salen 20 y tantos. Fan de salir a correr una tarde y acabar en Cadaqués.

Durante todo el trayecto puedes encontrar varias fuentes, ¡el calor no será un problema!

El Parque Joan Miró

Cerca de Plaza España se encuentra el parque Joan Miró: rodearlo es un kilómetro, por lo que es estupendo para empezar a entrenar y las personas que eligen este espacio pueden controlar muy fácilmente la distancia recorrida en cada entrenamiento.

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En esta foto tiene que haber mínimo 2 personas medio locas que salieron a correr 10km y perdieron la cabeza dando vueltas

Lo más cómodo de este lugar es que, al igual que los anteriores, aunque estés en medio de la ciudad puedes completar el recorrido sin encontrar ningún semáforo.

El parque de Can Dragó

El parque de Can Dragó está en el barrio de Sant Andreu: el recorrido completo es de dos kilómetros aproximadamente, por lo que se reduce un poco la monotonía de la anterior opción.

El inconveniente es que, en este caso, te encontrarás con seis semáforos (tres de ida y tres más de vuelta).

Oops, I did it again

Avenida Diagonal

Dentro de las mejores opciones, es la peor con diferencia – es como en aquella canción de Ojete Calor que el cantante dice: “en esta foto estás tan feapa, tan fea y tan guapa”. Nos gusta correr por la avenida Diagonal, sí, pero sólo si no hay otra opción.

Si bien es cierto que desde la Plaça Francesc Macià hasta el parque Cervantes hay unos cinco quilómetros, el trayecto está repleto de semáforos, de coches (demasiada contaminación) y de transeúntes.

La Carretera de les Aigües

Otra de las mejores opciones cuando empiezas el día, lo terminas o es fin de semana. La carretera de les Aigües te ofrece un recorrido de 9 quilómetros: el punto inicial se encuentra en la Avinguda Tibidabo y conduce, por una pista en medio de la montaña, hasta Sant Just.

Además de poder correr respirando aire puro, las vistas de Barcelona de las que se puede gozar durante buena parte del recorrido son magníficas.

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¿Conoces algún lugar para practicar running en Barcelona que nos hayamos dejado? ¿Te parece que uno de los sitios es una cagada de paloma? ¡Déjanos un comentario y no nos dejes hablando solos!