Westminster Bridge

21 situaciones que te han pasado si has vivido tu Erasmus al máximo

Por esos grupos de Facebook de compra y venta de cosas para Erasmus, por esos novios locales que nos echamos y lloramos al despedirnos, por esas fiestas temáticas en las que aprovechas para ponerte hasta el culo de comida, esa ilusión que te da ver caer el primer copo de nieve (y la puta rabia que le coges después) y sobretodo por la depresión post-erasmus que hemos pasado todos 🙂

¡Aquí la historia en gifs!

1. Cuando administración te enumera todos los papeles que te hacen falta para que te den la beca

2. Y tus compañeros te preguntan por qué vas y te dicen que seguramente pierdas un año de carrera

3. Llegas y te preguntas si tenían razón, estás solo y además aquí no hace mucho Sol

Lo mismo ocurre el primer día que enfermas o tienes un accidente y echas de menos a tu madre más que nunca.

4. Por suerte hacen bienvenidas y empiezas a mantener conversaciones en bucle con otros Erasmus

(Conversación que tendrás 23810 veces: – Hola – hola – ¿De dónde eres? – De España, ¿y tú? – Oohh, me encanta España, yo soy de x… – Ohh, x, qué guay)

5. Cuando escuchas a un español pasar cerca de ti ocurre algo así:

A pesar de que al principio intentes no juntarte con ellos para “aprender inglés de verdad”, al final siempre hacéis piña porque son los que también echan de menos las persianas.

6. Sales más de fiesta en un mes que en toda tu vida

Tienes tantos planes que empiezas a sentirte más solicitado que un médico especialista en un hospital de pueblo.

7. Y con el sexo ocurre más o menos igual

Por algo lo llaman Orgasmus.

8. Al cabo de cuatro meses estás un poco así e intentas ponerte a dieta:

También puede ser que pase todo lo contrario y adelgaces mucho. Pase lo que pase, olvídate de volver a tu peso ideal hasta que vuelvas a casa.

(Por cierto, sopla hacia la pantalla mientras miras el gif de la vaca, es genial).

9. Te disfrazas varias veces porque sí:

“A la fiesta de hoy hay que ir con mostacho / con peluca / con sombrero / de plátano”

10. Tu grupo de amigos se convierte en una familia

11. Ese momento incómodo cuando te presentan al novio/a cornudo/a de alguien del grupo

“Esta es María, mi novia, que ha venido a verme cinco días”.

Nunca sabes si le estás sonriendo demasiado y si nota que sabes algo.

12. Si te desconcentras un momento en clase, empiezas a ver al profesor así:

13. Y entonces te toca hacer ver que tomas apuntes, en plan:

14. Al principio no tienes ni idea de cómo hacer la compra

15. Pero después de dos semanas te sientes ya una Mari Carmen comparando precios en supermercados

16. En algún momento de tu intercambio te tocará hacer una exposición

17. Y malabares con el dinero para pagar el alquiler, las fiestas, la comida y aún así viajar todo lo que puedas

18. Visitarás sitios increíbles pero estarás comparando el tiempo continuamente

¡¡Qué bonita la Torre Eiffel!! Pero, a ver, sí… hace 24º en España… Imagínate esta ciudad con el Sol de España, sería increíble… Que ya es bonita así, ¿eh?…

19. Un día cualquiera te das cuenta de que la aventura llega a su fin

20. A partir de aquí todo son fiestas de despedidas y dramas

21. Y al volver a casa sientes que todo está justo igual que cuando te fuiste, pero tú eres una persona completamente diferente

¡Buena suerte con la adaptación! 🙂

Tu entorno percibe que has estado fuera unas semanas, pero tú sientes que han sido cinco años por la densidad de lo aprendido: date unas semanitas y todo volverá a la normalidad. Pero no olvides lo que aprendiste, mantén el contacto con tus amigos y no dejes que las obligaciones de tu día a día apaguen tus ganas de viajar y tu pasión por vivir.