Fiesta en Londres

La patética historia de la pizza en Londres

El título ya es tan humillante que entran ganas de ir a tirarme tomates fríos por la espalda y bloquearme para siempre. Pero no puedo evitar explicar qué ocurrió porque, cada vez que lo recuerdo, me tengo que reír: hace dos semanas me echaron de una fiesta en Londres y en este artículo disecciono las causas para que este accidente no vuelva a ocurrir.

Antes de empezar, hay una cosa que lleva dando vueltas en mi mente desde hace unos días – ¿os habéis dado cuenta de que cuando vamos al cine y alguien no calla/da muchas patadas a nuestro asiento, en lugar de llamarles la atención, siempre les miramos amenazantemente de reojo así?:

Es algo que ocurre en todos los seres humanos, a pesar de ser estúpido. Me parece maravilloso. Y ahora sigo:

Motivo #1: Mis compañeras de viaje

Desde que mi grupo de amigas de la infancia vino a verme a Bélgica y acabé bailando como una “señora que” en medio de Gante, tengo claro que con ellas debo ir con pies de plomo para no perder la cabeza.
El problema de estas amistades es que, al contar las cuatro con el mismo tipo de humor, resulta súper sencillo venirse arriba y crear situaciones bochornosas sin sentir vergüenza.

De todas formas y, para ser justa, no quiero culpabilizar a mis compañeras de desencadenar el caos porque creo fervientemente que un tipo de aura nos envuelve y nos obliga a actuar; por ejemplo, soy testigo de que si no hacemos nada extraño en una fotografía ocurre lo siguiente:

Fiesta en Londres

¿quién me explica la mujer haciendo el moonwalk por detrás?

Es broma, perdón.

Estoy segura de que tú también tienes un grupo de amigos en el que es imposible controlarse. A mí me pasó hace unas semanas, empezamos nuevamente con el “jiji” y el “jaja” y, de repente, miré a mi al rededor y me di cuenta de que dos de mis amigas y yo estábamos bailando como muñecos hinchables que bailan y saludan como idiotas en una tienda de souvenirs, mientras que la cuarta decidió optar por movimientos más africanos:

Motivo #2: querer conocer los dos tipos de Londres

Si visitas Londres te darás cuenta de que existen dos tipos de ciudad dependiendo del tipo de turista que la visite y uno no tiene nada que ver con el otro. Torremolinos… ¡Benalmadena!

Si me puedo permitir coger la maleta con frecuencia no es por tener dinero, sino por tener picardía a la hora de buscar un trayecto y conseguir que me salga más barato que un fin de semana de fiesta en Barcelona. Evidentemente, esto me permite conocer una cara del país que visito (la de persona joven sin recursos económicos), pero no la otra.

Normalmente, me importa un pimiento, pero en Londres es diferente: para comprender el ritmo de vida y el verdadero movimiento de la ciudad sí que haría falta tener algo más de dinero.

Motivo #3: me gustan las pizzas

Estábamos caminando por La City, la parte de la ciudad en la que trabajan los empresarios, cuando nos topamos con una especie de galería en la que algunas personas de bien estaban en actitud de festejo con sus copas de vino y ropa increíblelululupap (es una palabra que yo misma inventé porque creía que hacía falta en el vocabulario, me refiero a ‘ropa’).

Empezamos con el “jiji” y el “jaja” cuando avisté con la mirada una mesa rectangular repleta de pizzas hechas a mano por el mejor cocinero italiano del mundo, sin que nadie les prestara atención. Tenía tanta hambre que no se me ocurrió nada mejor que pegar al cristal mi nariz mientras ésta se chafaba. Al menos no actué así:

“Mmm.. qué hambre.. Ups, cámara.. disimula ¡weee!”

Un chico sonriente desde el interior me preguntó qué hacía y le contesté con señas que estaba oliendo la pizza (para responder me alejé del cristal, para no dejar un incómodo vaho blanco que empeorara la situación). Me invitó a entrar y yo, inocente como ninguna, me dispuse a hacerlo con una sonrisa de oreja a oreja.

Comida gratis

Abrí la puerta y pasé dentro, me extrañó que Mónica no entrara conmigo porque recordaba que era la estaba más entusiasmada por hacerlo. En menos dos minutos sabría que no lo había hecho porque cuando yo pasaba por la puerta un chico de seguridad le había gritado a otro “la chica, ¡cogedla!”.

Por otra parte yo, en mi mundo y, tranquilamente, sin haber escuchado nada, me dirigí a la mesa de pizzas (10 segundos), busqué un cuchillo (7 segundos), divisé la vegetariana (9 segundos) y me corté un pedazo (4 segundos).

Antes de que pudiera empezar a comer, alguien me cogió de los hombros y literalmente me puso en los aires mientras me dirigía a la puerta con mi pizza en la mano.

Yo, sin caminar, veía a Mónica llorar de la risa mientas me acercaba a la puerta, así que no pude evitar empezar a reírme a carcajadas:

En esta foto salgo tan fea que me van a poner sellos en la cara como a Moe de Los Simpsons

Mientras me comía la porción pensaba en que ya tenía otro momento mecedora para contar; según Enric, son aquellas historias que te hacen sonreír cuando eres abuelito mientras te meces, mientras tus nietos se preguntan en qué estarás pensando.

Se me ha ocurrido que todos podríamos explicar un momento mecedora, así nos reiríamos todos un rato compartiendo anécdotas, ¿qué os parece?

[ois skin=”En el post”]

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17 comments

  • Enric noviembre 11, 2013   Reply →

    Que conste que lo del momento mecedora no es mío… lo escuché en una conferencia y me encantó!
    Gracias por tus post y por nombrarme una vez más. 😉

    PD: Ciertos paseos los jueves a eso de las 21.30 también se están convirtiendo en momentos mecedora.

    • Judithtiral noviembre 12, 2013   Reply →

      Awww, ¡para mí también!

      Y lo que es mejor, estoy segura de que gracias a esas charlas motivadoras dentro de unos años nuestras mecedoras serán las mejores del mercado 😉

  • Jesus Urias noviembre 11, 2013   Reply →

    Hahaha, me hubiera encantado ver la cara que pusiste cuando te sacaron con tu rebanada de pizza, por cierto que bonitos pasos de baile toda una profesional del baile!

    PD. Tomar una rebanada no es lo mas indicado cuando es gratis 😀

    • Judithtiral noviembre 12, 2013   Reply →

      JAJAJAJA, ¡Jesus! Yo sólo me reía a carcajadas, ¡no quiero ni pensar lo que debía pensar de mí la gente de la galería!

      • Jesus Urias noviembre 13, 2013   Reply →

        De seguro solo pensaron mira esa chica que linda se mira de ladrona de pizzas jajajaja 😀

  • Davidely noviembre 11, 2013   Reply →

    La intriga va en aumento mientras voy leyendo más jaja, pero oye que en la primera foto PARECES/ la más tranquila

    • Judithtiral noviembre 12, 2013   Reply →

      Me encanta tu uso de negrita JAJAJAJA, lo peor es que siempre leo la palabra en “off” como si yo fuera Darth Vader

      • Davidely noviembre 12, 2013   Reply →

        uiii, Darth Vader?? ahora me caes aún mejor, amo Star Wars.

  • Caro chan noviembre 12, 2013   Reply →

    jajajajajajajaja

    No puedo contigo!!!

    Y encima has hecho que me ria yo sola intentando recordar mis momentos mecedora, creo que debería escribirlos para no olvidarlos porque mira que la lio parda pero no puedo acordarme de muchas ahora…cuando me junto con mi prima las fatigas están aseguradas! En el ikea liamos una que no veas, o aquella vez que le vacilé a un negro de dos metros en la puerta de la discoteca y luego le deje el marrón aun novio mientras entraba a bailar como una posesa, o cuando me cole en un concierto de “la excepción” en una fiesta de fin de curso de una universidad que no era la mia, o quizás cuando en una fiesta privada de la selección española de futbol confundí al jugador Pedro con un camarero y le pedí una copa….o…o…jajajajajajajaja

    Si definitivamente voy a hacer memoria y escribirlas!

    Quiero que la liemos juntas YA!!

    Chu!!

    • Judithtiral noviembre 12, 2013   Reply →

      JAJAJAJAJA ¿¿le pediste una copa?? ¿¿qué te respondió??

      Doy gracias a Dios de que vives en Granada, porque eres la típica amiga que me llevaría al pozo del surrealismo donde ya me metió Carmen -la amiga que vive ahora en Granada-.

      Por cierto, a mí una vez me confundieron con una chinita en una tienda de todo a cien y me preguntaron cuánto costaba una libreta, ¡jajajaja!

      • Caro chan noviembre 12, 2013   Reply →

        Pues el tio muy majo ya cada vez que pasaba por mi lado me ofrecia una!!XDDDD

        Y ya me gustaria tenerte aqui para poder llevarte al pozo del surrealismo…nadie me deja arrastrarlo…o casi…jajajajaja

  • joan carles noviembre 12, 2013   Reply →

    jjejeee si es que la cuestión es dar la nota, da igual que sea en Londres, en Gante o en tu casa. ¿Qué haremos contigoooo? Bueno, ya lo sé………DISFRUTARTE en toda tu plenitud (en el buen sentido, pandilla de malpensados!!!) jajajaaa

    MECEDORAS TIRADO, las mejores del mercado. Ahí te lo dejo…por si te da la vena jjuasssss

    • Judithtiral noviembre 13, 2013   Reply →

      ¡JAJAJAJA! ¿Qué me das si lo utilizo como slogan?

      • joan carles noviembre 13, 2013   Reply →

        ¿Coooomo que qué te doy? Encimaaaaaaaa!!! jajajaaa Te sirvo un hiper-mega-super currado slogan (del que debería cobrar royalties de por vida) y ¿¿¿me pides tú a mí??? Cómo está la juventud Dios bendito, como está!
        A lo sumo te daré cariño, muuucho cariño, que tengo para dar y regalar. Hala! jejjeje

  • Saul Bernet noviembre 14, 2013   Reply →

    Yo…….es que…….nunca he tenido un momento mecedora porque soy un soso 🙁 -dijo Saúl con voz apagada mientras una valiente lágrima recorría decidida sus mejillas- que noooooo jajajajaja

  • Juan Gartzke noviembre 21, 2013   Reply →

    Me he reido tanto,
    Muy buen blog y el post genial

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