Este verano, nos vamos al norte

En estos momentos, buena parte de los mortales está ya pensando en las vacaciones. Despedirse de los compañeros y decir “nos vemos a la vuelta” es el anhelo de la mayoría porque lleva asociado una triple mensaje: descanso, diversión y viajes. Por fin llega el momento de decidir destino, hacer maletas y cerrar con llave.

Si todavía no tenéis claro dónde ir y no queréis desplazaros demasiado lejos, os vamos a proponer un destino dentro de la península: el Norte. Si no os gusta el calor y queréis ver paisajes espectaculares, desplazarse al Cantábrico en verano es una opción muy recomendable; y además no es caro. En portales como BuscounChollo.com podéis encontrar ofertas de vacaciones baratas tanto en la Comunidad de Cantabria como en Asturias. Desde allí se pueden hacer magníficas excursiones a poblaciones de costa, o bien adentrarse en los Picos de Europa para disfrutar de paisajes de alta montaña.

Cantabria: un paraíso por descubrir

Por si no lo sabíais, Cantabria figura en segundo lugar dentro del ranking de mejores destinos por descubrir que elabora Lonely Planet. Es su clasificación Best in Europe 2018, la editorial especializada en guía de viajes coloca en primer lugar a la región italiana de Emilia—Romana, a continuación figura Cantabria y en tercer lugar aparece Frisia, en los Países Bajos.

Y ¿qué destaca Lonely Planet de Cantabria? La publicación refleja la revitalización de Santander derivada de la instalación del Centro Botín y sus buenas comunicaciones por ferry con el norte de Europa. Por otro lado, pone de relieve los Picos de Europa, ese magnífico Parque Nacional que acoge los Lagos de Covandonga.

Os vamos a proponer algunos lugares de Cantabria que vale la pena conocer. Eso sí, viajéis en la época que viajéis, no os descuidéis un paraguas y algo de abrigo. La lluvia puede aparecer en cualquier momento y por las noches siempre refresca, incluso en pleno verano. En nuestra maleta para ir al norte, la “chaquetita” no puede faltar.

  • Santander

La capital de Cantabria es uno de los principales reclamos de Cantabria y la verdad es que la fama está justificada. La ciudad es realmente bella, principalmente su paseo marítimo. Allí se inauguró el pasado año el famoso Centro Botín, una estructura con tonos metálicos que recuerda a una nave espacial. La construcción creó una enorme controversia en la ciudad porque tapona parcialmente la visión del mar y porque tiene una estructura realmente chocante, que no parece encajar con la arquitectura de la zona. Pese a todo, el centro de la discordia ha servido para revitalizar el espacio y se ha convertido en un punto de atracción turística.

Al margen de la modernidad del Centro Botín, Santander destaca por su arquitectura señorial a pie de costa, su hermosa bahía y, cómo no, el conocido Palacio de la Magdalena, antigua residencia real. El  Sardinero con su Gran Casino, el Faro y la calle Pereda, que discurre paralela al mar, son otros puntos destacados de la capital, y si tenéis tiempo adentraos en las calles interiores paralelas al paseo marítimo. Están repletas de bares de tapas, donde podréis disfrutar de unos pinchos de tortilla absolutamente maravillosos.

  • Santillana del Mar y Cuevas de Altamira

Son puntos turísticos muy concurridos, sobre todo en fin de semana y vacaciones, pero vale pena prestarles atención. Aunque se llame Santillana de Mar, curiosamente esta localidad no tiene costa; está en el interior. Se la conoce como “la villa de las tres mentiras, porque ni es santa, ni es llana ni tiene mar”. Lo que sí tiene es un fantástico núcleo medieval declarado conjunto histórico-artístico. Muy cerca de allí se encuentran las cuevas de Altamira, con sus famosas pinturas rupestres. La visita a las cuevas está muy restringida, así que si os interesa tendréis que reservar con tiempo.

  • Potes y Santo Toribio de Liébana

Si os gusta la montaña y comer platos típicos, Potes es el lugar perfecto. El pueblo tiene rincones encantadores y se come muy bien; los platos de cuchara, como el cocido lebaniego, son realmente deliciosos, aunque acabéis con unas cuantas calorías de más.

Pero antes de llenar el estómago, hay que calzarse las botas y subir al Monasterio de Santo Toribio de Liébana, situado a unos tres kilómetros de Potes.  Forma parte del Camino de Santiago y los parajes para acceder a él son espectaculares. La subida dura unos 45 minuto. En el Monasterio, al mediodía, celebran la misa del peregrino y al final entregan la acreditación liebaniega por haber completado esa ruta.

Cerca del monasterio está la Ermita de San Miguel y allí se encuentra un mirador que ofrece unas impresionantes vistas de los Picos de Europa.

  • Río Pas: canoas y barranquismo

Si queréis seguir disfrutando de parajes de cine os recomiendo descender el río Pas en canoa y atravesar el Parque Natural de de las Dunas de Liencres . El recorrido finaliza en la ría de Mogro, donde el río se une con el Cantábrico. Allí puedes aprovechar para darte un baño refrescante. El Pas es también un lugar predilecto para los amantes del barranquismo.

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