La bandera de tres cruces Amsterdam

5 curiosidades de Amsterdam que te sorprenderán

Después de que me denegaran la entrada a un coffee shop por salir demasiado fea en el DNI, decidí abandonar para siempre la mala vida y me dediqué a recorrer las calles de la capital holandesa junto a mis amigos.

Uno de los canales de Amsterdam

Canal de Amsterdam, fotografía de @jgmeo

Amsterdam es una ciudad mágica y encantadora porque es diferente; si quieres ver canales bonitos puedes ir a Venecia, si quieres ver espectaculares plazas con preciosas fachadas puedes visitar Gante o Brujas pero, si quieres vivir la extraña experiencia de oler a marihuana cada dos pasos, ver a chicas bastante guapas intentando seducir a cada uno de los transeúntes a través de gestos eróticos tras un cristal o alquilar una bicicleta con los frenos en los pedales, esta es tu ciudad y no lo vas a encontrar en ninguna otra parte.

5 curiosidades de Amsterdam que te sorprenderán


1. Las fachadas de sus edificios están inclinadas hacia delante:
las casas no son sólo súper estrechas porque el precio del suelo es demasiado caro sino que, además, están tan inclinadas hacia delante que parece que vayan a caer en cualquier momento.
En Internet existen muchísimas páginas webs que aseguran que este fenómeno es debido a una desestabilización del suelo producida por la fluidez del río Amstel (Amstel, amstel, Jenny from the block – hostias, era una broma muy mala pero tenía que hacerla – no nos bloqueeis a mí y a mi ramado de ovejas por favor) y el malo fundamento usado en la construcción.

Sin bien estos detalles son ciertos, el hecho de que se encuentren inclinadas hacia delante va muy enlazado a que todas las casas tengan un gancho en su fachada, ¿os habíais dado cuenta?

Fachada con ganchos en Amsterdam

Casas con poleas en Amsterdam

Casas con gancho en Amsterdam

Otro gancho

Muñeco Toy Story

Me he vuelto loca

Esto se debe a que todas ellas son tan estrechas que subir muebles pesados y grandes al segundo piso era imposible; como no existía IKEA, tuvieron que incorporar estos elementos en la zona superior de la fachada e introducir los trastos a través de los ventanales.

Pero claro, si intentas subir un piano a un segundo piso a través de una polea y la fachada de tu piso es recta, te vas a cargar el piano y las ventanas del primero, así que tuvieron que hacer la arquitectura inclinada hacia delante. Os he dibujado un ejemplo:

Un ejemplo de una fachada en Amsterdam

Fachada y polea en Amsterdam

2. Los que dan el cante son los turistas: allí la marihuana es legal, sí, pero no vi a ningún holandés llamando la atención o comportándose como un imbécil en la calle. Lo cierto es que éstas son bastante tranquilas y, si encuentras a alguien creando jaleo, existe una alta probabilidad de que sean turistas.

Si son españoles los reconocerás porque de repente serán súper admiradores de la música flamenca o de su derivado, Estopa, y estarán cantando sus canciones dejándose la garganta. También pueden estar haciendo un comentario sobre cuántos grados hace en ese mismo instante en la península ibérica: “Oish, qué frío, pues ahora mismo en Barcelona están a 28 grados“.

3. El significado de la bandera de las tres XXX: a todos nos encanta la bandera de Amsterdam pero desconocemos el por qué de los símbolos, ni siquiera los holandeses lo saben. Unos dicen que es debido a San Andrés, que podría haber muerto en una cruz en forma de X, pero la versión que más me gusta a mí defiende que cada una de ellas posee un significado y hacen referencia al valor, la determinación y la misericordia.

La bandera de tres cruces Amsterdam

Bandera de Amsterdam

2. Los holandeses son altos y nosotros no: uno de los detalles que más me llamaron la atención fue que los holandeses son mega altos, además las chicas tienen un cuerpo espectacular de estar todo el día pedaleando. Los hombres miden una media de 184 cm y, las mujeres, 170 cm. Hoy estoy muy creativa así que he hecho otro ejemplo:

Somos bajitos

Holanda y “el resto”

5. La costumbre es dar cuatro besos: una de las noches encontramos a un grupo de holandeses de nuestra edad en la calle y, al preguntarles dónde podíamos ir de fiesta, nos invitaron a ir con ellos. A las doce en punto todos comenzaron a darle cuatro besos a una de las chicas de la pandilla porque era su cumpleaños: cuatro. CUATRO. Yo creo que cuando llegó mi turno la chica ya estaba celebrando sus 37.

Estas son las cinco primeras curiosidades de Amsterdam que me han venido a la mente; el próximo día que hable de Amsterdam os contaré de dónde proviene la pintura ‘La lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp‘ de Rembrandt.

DNI fea

Cómo salir fea en el DNI casi me veta la entrada a un coffee shop en Amsterdam

Seguro que ya os habéis reído con el título de la entrada, cabroncetes.

Este artículo se lo quiero dedicar a una de mis mejores amigas, Carla. Ella fue la primera en descubrir lo fea que salía en mi DNI, le hizo una fotografía y la llevó de fondo de pantalla en su teléfono móvil durante un tiempo. Así que va por ti, maldita Carlibiris, espero que te rías mucho leyendo esto.
Mención especial también a Esther, Tamar, Jordi, Ángeles y Marina, porque sé que van a disfrutar de esta entrada.

Llegando a Amsterdam

Deberían ser las diez de la mañana cuando llegábamos en tren desde Bruselas a Amsterdam (si nunca has estado, puedes leer aquí 5 curiosidades de la ciudad). Ese día estábamos especialmente contentos porque había salido el Sol, algo inaudito en el norte de Europa y, tras cinco meses de frío en Bélgica, podíamos ir incluso sin chaqueta a pesar de estar en pleno marzo.

Tan pronto salimos de la estación nos encontramos a un gaitero. Uno de mis acompañantes de viaje era mi casi hermano Jesús, gaitero en Santander, así que no tardó ni tres segundos en robársela (subiré el vídeo más tarde):

Estupendo gaitero de Ramales en Amsterdam

Gaitero de Ramales en Amsterdam. Sí, lleva chaqueta, pero os prometo que luego salió el Sol.

Fuimos a dejar nuestras maletas a Shelter City, un albergue religioso más que recomendado porque ya no nos fiábamos de hacer Couchsurfing: está situado súper próximo a la Plaza Dam, la Estación Central y el Barrio Rojo, hay muchísimo ambiente juvenil, el staff es majísimo y dormir ahí es bastante barato (me estoy riendo sola pensando que, tras haber escrito cómo entrar en la ópera de Viena por sólo 3€, seguramente parezco un poco rata – pues lo soy bastante, la verdad, yo soy de esas que ven las páginas amarillas y piensa en llevarse todas a casa).

Uno de los canales de Amsterdam

Uno de los canales de Amsterdam

No quiero comentar demasiado mis primeras impresiones de Amsterdam porque tengo preparadas algunas entradas divertidas acerca de la ciudad, así que iré al grano con el tema de mi documento de identidad.

Cómo salir fea en el DNI casi me veta la entrada a un coffee shop

A pesar de que eran sólo las doce (nos habíamos entretenido un poco haciendo amigos en el albergue), los nervios e ilusión de ir por primera vez a un coffee shop nos hicieron saltarnos por alto todas las visitas culturales recomendadas para el día y fuimos directamente a BULLDOG, que presumía de haber sido el primer local con posibilidad de venta y consumo legal de marihuana abierto en Amsterdam:

Coffee shop Bulldog

Coffee shop Bulldog

Según acabo de leer ahora mismo en la página web del establecimiento, éste fue abierto en 1975 por un hombre llamado Henk de Vries, que tiene toda la pinta de haber sido un buen pieza porque en la sección ‘The Bulldog history’ aseguran que pasaba más tiempo arrestado que en casa, así que a partir de ahora me referiré a él como “el Barajas de Amsterdam”.

Al grano, seguramente el coffee shop no sea ni el mejor, ni el más barato, pero su psicodélica entrada llamó la atención de nuestra novicia mirada turística y nos dirigimos a la puerta.

Ahí nos detuvieron nuestras inseguridades. Los tres somos buena gente, nos gusta pasárnoslo bien, pero poco tiene que ver nuestro currículum con el del Barajas de Amsterdam… Así que como no teníamos ni idea de si se entraba como si nada o de si teníamos que enseñar el DNI y, teníamos miedo de que nos echaran para atrás y hacer el ridículo en la puerta, nos quedamos respirando hondo a tres metros del portero que vigilaba la entrada.

Finalmente me acerqué yo, documento de identidad en mano. Si no me conoces, hago una pausa para que veas mi dos últimas fotos. Ya que voy a poner una imagen en la que doy bastante reparo, he escogido dos en las que salgo bastante bien – creo que es legítimo:

Pelo chewbacca

Pelo chewbacca

Judithtiral

Judithtiral

Que viene, que viene, eh, eh… que viene, que viene…

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA

Cuando fui y le di mi documento al guardia, obviamente, me dijo que me fuera a mi casa que esa no era yo y no podía entrar al coffee shop. Otra persona hubiera sentido vergüenza, pero como no es la primera vez que me pasa supe actuar rápidamente: me hice una coleta, puse cara de conejo de granja y acerqué mi cara a la fotografía.

El portero de BULLDOG soltó una carcajada, se dio cuenta de que aquel monstruo era yo tiempo atrás y me dejó pasar. Asunto resuelto sin necesidad de llegar a las manos. Por cierto, sí he sido bastante fea en mi adolescencia, pero como todos, no era así y no sé por qué salí con perilla en la fotografía.

Otra anécdota de bonus: cuando fui a pagar el hostal de Budapest, la secretaria y yo nos habíamos estado riendo un buen rato de mi carné de identidad. La noche costaba 8€, yo le pagué con un billete de 10€ y le pasé mi DNI para que pusiera mis datos. Al devolverme el cambio, accidentalmente puso la moneda de 2€ encima de la fotografía a lo que yo respondí: “¿paramos ya con el cachondeito o qué?”

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